MÉRIDA, Yuc.- Al hacer un balance sobre las inversiones en materia de seguridad, el titular de la Secretaría de Seguridad Pública, Luis Felipe Saidén Ojeda, indicó que en los cinco años de esta administración estatal se gastaron más de 800 millones de pesos en equipamiento personal, armamento, capacitación y tecnología, que ha dado como resultado que la entidad sea la más segura del país.
El jefe policíaco encabezó ayer la incorporación de 45 unidades más, con una inversión superior a los 25 millones de pesos, para aumentar el parque vehicular de la Secretaría de Seguridad Pública del estado.
Según
dijo, con el nuevo esquema de renta se ha permitido que el vehículo más
antiguo de la corporación sea 2008 y los más recientes, como los de
ayer, son modelos 2013, lo que permite contar con patrullas más seguras y confiables para los policías.
Al inicio de esta administración, detalló, la SSP contaba con apenas 26 cámaras de vigilancia y
ahora tiene más de 130, independientemente de las que la Policía
Municipal de Mérida instaló en el área de su jurisdicción, por lo que en
total suman unas 200 distribuidas en la capital yucateca con imágenes
que llegan en tiempo real a la Unidad de Monitoreo e Inteligencia
Policial de la Secretaría de Seguridad Pública, que cuenta con una sala
de monitoreo donde laboran 24 operadores.
Esas cámaras, se
explicó, son de alta resolución y tienen un alcance de 300 metros en los
que no se pierde la definición, es decir, se puede identificar con toda
precisión a una persona, incluso ver las placas de un automóvil.
En
las avenidas conflictivas vigilan el tránsito, en previsión de
programas para mejorar la vialidad, en tanto que, en las plazas
comerciales, por la seguridad, en algunas hay dos o más cámaras
cubriendo los alrededores de los centros comerciales.
Las cámaras
están ubicadas en postes, a una altura de 15 metros para evitar
vandalismos y tienen movimiento giratorio de 360 grados; transmiten en
red inalámbrica en una frecuencia de seguridad proporcionada por el
Sistema Nacional de Seguridad Pública, es decir, está "encriptada" de
tal forma que personas ajenas no pueden intervenir la señal.
Además
de estas cámaras, la Secretaría de Seguridad Pública tiene capacidad de
crecimiento para más de 300 cámaras, de modo que existe el proyecto de
instalar otras, por lo que se gestionarán los recursos para ello.
Además
de las cámaras instaladas en Mérida, se cuenta con una en la entrada a
Progreso, otra más en el malecón de ese puerto, así como en el entronque
a Chicxulub Puerto, una más en la carretera Uaymitún-Telchac Puerto y
frente al palacio municipal de Kanasín.
También, al inicio de
esta administración, se abrieron 460 plazas nuevas y ahora hay 150
cadetes más en formación para incrementar el personal operativo de la
SSP.
Sobre el armamento, la SSP fue de las primeras en recibir
armas automáticas que antes eran de uso exclusivo del Ejército, granadas
y hasta dos ametralladoras Barret calibre .50, éstas últimas capaces de
perforar blindajes.