[Fuente: SIPSE]
Fecha de publicación:Jue, 29 Jul 2010 20:19:00
Las extorsiones telefónicas en Yucatán se han disparado, al aumentar en más del triple, ya que en 2009 las autoridades tuvieron conocimiento de 129 casos, mientras que en lo que va de este año la cifra supera los 450.
Por ello la Secretaría de Seguridad Pública Estatal creó la Unidad Especializada en Secuestros y Extorsiones Virtuales, cuyos trabajos han dado como resultado el arresto, a cargo de la Policía Federal, de dos bandas dedicadas a esa actividad delictiva en Monterrey y Tamaulipas.
Elementos de esa unidad, encabezados por el comandante Marco Antonio Maya, ofrecieron ayer una plática sobre medidas preventivas a representantes de sindicatos afiliados a la CTM, en un evento que se realizó en la sala de conferencias de la Federación de Trabajadores de Yucatán.
En la presentación el comandante Maya señaló que este grupo recibió capacitación especializada en investigación y monitoreo de extorsiones telefónicas, pero como se trata de un ilícito del orden federal, todos los datos son enviados a la Policía Federal para que continúe las pesquisas.
Indicó que esto permitió que la Policía Federal detenga a dos bandas que se dedicaban a las extorsiones y secuestros virtuales, operando desde las ciudad de Monterrey y Tamaulipas.
Explicó que los delincuentes utilizan a las empresas de envíos rápidos de dinero para cobrar las extorsiones, lo que dificulta su detención, pero cuando se utilizan cuentas bancarias hay más probabilidades de arrestarlos.
El funcionario policíaco señaló que esa variante del delito de extorsión se caracteriza porque el ilícito se comete vía telefónica: en el 95 por ciento de los casos se utilizan celulares y en el restante cinco por ciento, aparatos de telefonía fija pública.
Los autores son muy agresivos e intimidantes, las llamadas se pueden hacer desde cualquier parte del país, incluso desde centros penitenciarios", aseveró.
En el evento, María Nieves Granados Pérez, coordinadora de Participación Ciudadana del Consejo Estatal de Seguridad Pública, indicó que el Poder Ejecutivo yucateco trabaja en la instalación de equipos para bloquear señales en los centros penitenciarios del Estado, como parte del acuerdo del Consejo de Seguridad Pública Nacional.
Hacen del delito un "negocio familiar"
Los autores de las extorsiones telefónicas son muy agresivos e intimidantes y las llamadas se pueden hacer desde cualquier parte del país, incluso desde cárceles; además, este tipo de delitos se han convertido en auténticos "negocios familiares".
Las investigaciones indican que algunos de los autores son presos de centros penitenciarios del país, que cuentan con la participación muy activa de cómplices y familiares.
También se menciona que este tipo de ilícitos se logra a través de la información que los delincuentes obtienen con el comercio ilegal de bancos de datos de distintas instituciones oficiales y empresas de servicios, u obtenidas por encuestas directas, tarjetas de presentación, anuncios clasificados, Internet, aeropuertos, centrales camioneras y entrevistas vía telefónica.
Los extorsionadores operan al azar y mediante llamadas previas a negocios o domicilios de las posibles víctimas. Obtienen información del entorno socioeconómico de éstas mediante engaños, haciéndose pasar por cliente, comprador o empleado de alguna institución o empresa, o afirmando que realizan encuestas, sondeos de opinión o promociones.
El delincuente generalmente recurre a los siguientes argumentos para llevar a cabo el ilícito: rescate por un familiar detenido, solicitud de ayuda económica para un supuesto familiar a fin de solventar traslados; y entregar dinero por eventualidades, sorteos y premios. En los dos primeros casos los delincuentes utilizan las amenazas.
Los extorsionadores exigen cantidades que oscilan entre los 500 pesos y los 20 mil dólares, con argumentos intimidatorios variables y que con el tiempo se han radicalizado psicológicamente, incluyendo argumentos con alto contenido de violencia, e intimidaciones que generan gran impacto y temor.
Los delincuentes operan con telefonía móvil prepagada o de servicio público, en la que la tentativa de extorsión generalmente no excede de tres llamadas.
En ocasiones se identifican como autoridades, funcionarios públicos, empresas de telefonía o televisoras, agencias de servicios, instituciones bancarias y, en muchos casos, como integrantes del crimen organizado, afirmando que "somos de los Zetas" o de "La Familia".
Así trabajamos, así cae la gente: Extorsionador
Extorsionador: De tu domicilio no me voy con las manos vacías, me voy con un puño de billetes o con tus familiares para que después encuentren sus cabecitas por ahí.
Joven víctima: Sí señor, entiendo, dígame.
Extorsionador: Dime en este preciso momento con cuánto dinero estamos hablando para iniciar las negociaciones.
Joven víctima: Pues... señor... en mi cartera tengo 500 pesos, es que soy estudiante, no trabajo.
Extorsionador: No. 500 pesos no sirven, eso sólo será para las flores del funeral de uno de tus familiares. No quieres a tus familiares?
Joven víctima: Sí señor, pero no trabajo. Soy estudiante y no tengo dinero.
Extorsionador: Dame el número de tu teléfono celular dígito por dígito y no trates de engañarme porque contamos con la mejor tecnología, así que no pretendas hacernos una charada y ve a buscar un número de teléfono celular para hacer las negociaciones más privadas, pero no cortes la línea ahora.
Joven víctima: Es que tengo que bajar al otro cuarto para tomar el número de celular.
Extorsionador: ¿Estas sólo en la casa? ¿Quién más está contigo?
Joven víctima: Mi hermana Marcela, ella es más grande que yo, tiene 25 años.
Extorsionador: Pásame a tu hermana para que le explique el problema.
La hermana: ¿Quién habla?
Extorsionador: Habla el comandante, tu amigo y servidor Miguel Angel Treviño Morales, con clave privada Z40.
La hermana: ¿Eres Chuy, verdad, qué quieres?
Extorsionador: ¿Crees que es una broma?, P... chamaca estúpida.
La hermana: ¿Quién habla? No me digas tu clave, dime tu nombre.
Extorsionador: Somos del Cártel del Golfo y tengo cerca de tu casa a mis mejores hombres armados con pistolas 9 milímetros, 10 milímetros y cuernos de chivo para acabar con tus familiares y además tenemos secuestrada a tu mami.
La hermana: Mi mamá está en Tepic, no juegues.
Extorsionador: ¿No crees que tenemos a tu mami? ¿Quieres que te la pase?
La hermana: A ver, pásamela.
Extorsionador: P... chamaca, te voy a enseñar cuál es la realidad de la vida.
La hermana: ¿Y cuál es la realidad de la vida?
Extorsionador: Comenzar a morirte.
La hermana: Comenzar a morir, no ma... comandante, anda a vacilar a otra gente.
Extorsionador: P... chamaca, me saliste con más calzones que tu hermano. No te dejaste engañar, el otro ya me estaba soltando los 500 pesos.
La hermana: Es que está chiquito todavía. Además, por 500 pesos está gastando más en la llamada. Ja ja ja ja ja.
Extorsionador: Es que así trabajamos, así cae la gente. Deme su bendición.
La hermana: Ja ja ja ja. Sale, comadante, a ver quién lo pela.