Madonna ya había demostrado en anteriores ocasiones ser una maniática
del control y una persona especialmente celosa de su intimidad, pero sus
obsesiones han llegado últimamente hasta el extremo de haber contratado
un equipo de esterilización para eliminar toda muestra de ADN que deje a
su paso.
Según revela el diario Daily Mirror, Madonna no soporta
que su camerino ambulante contenga restos de su propio pelo, piel, uñas
o incluso saliva; ya que podrían caer en manos de cualquier
coleccionista que quisiera lucrarse con ellos.
"Ni siquiera
podemos echar un vistazo a su camerino una vez que está preparado, ni
abrir la puerta. Sólo podemos acceder a su salón personal cuando el
equipo de esterilización ha terminado su trabajo. No puede quedar ni
resto del ADN de Madonna, ya sea pelo, uñas o saliva. Lo limpian
absolutamente todo", contó al citado diario un promotor portugués que ha
coproducido el último espectáculo de la diva en Coimbra, Portugal.
Otras
medidas que impone la Reina del pop para mantener intacta su privacidad
es la de instalar muros y techos falsos en su habitación para mantener a
raya tanto a los curiosos como a sus cámaras de grabación.
"En
el fondo, todo responde a su deseo de encontrarse cómoda y protegida. Lo
entendemos perfectamente, pero nos parece que lo ha llevado a un
extremo bastante exagerado. Ella es toda una perfeccionista y espera lo
mejor de todo el que trabaja con ella", añadió la misma fuente.