Entre los 50.7 millones de hispanos que
habitan en Estados Unidos, cerca de dos tercios (65%), o 33 millones,
se identifican como de origen mexicano, de acuerdo con las tabulaciones
del Estudio Comunitario Americano de 2010 (ACS), realizado por el Centro
de Investigación Pew.
Ningún otro subgrupo alcanza la magnitud de la población mexicana en
Estados Unidos. Los puertorriqueños son el segundo grupo más grande de
origen hispano pero constituyen sólo el 9% de la población total hispana
en los 50 estados y el Distrito de Columbia.
En general, los 10 mayores grupos de países latinoamericanos, incluyendo
los mexicanos, puertorriqueños, cubanos, salvadoreños, dominicanos,
guatemaltecos, colombianos, hondureños, ecuatorianos y peruanos,
representan el 92% de la población hispana en EE.UU., pero solo seis
grupos de origen hispano tienen una población superior a 1 millón.
No obstante, las condiciones entre los grupos hispanos varían. Por
ejemplo, la edad media en las personas de origen mexicano está sobre los
25 años, mientras que los hispanos de origen cubano tienen el promedio
de edad más alto, con 40 años.
Los colombianos, en su mayoría, tienen un título universitario (32%),
mientras que solo un 7% de los salvadoreños son profesionales.
Pero son los ecuatorianos los que perciben mayores ingresos anuales, con
un promedio de $50,000 dólares por hogar, mientras que los dominicanos
tienen el más bajo, con $34,000 dólares.
La mitad de los hondureños no tienen seguro de salud, el mayor
porcentaje entre los grupos de origen hispano, comparados con
poblaciones como la puertorriqueña, donde sólo el 15% no tienen seguro
de salud.
En cuanto a la concentración geográfica en territorio estadounidense,
los cubanos son la población más concentrada, casi la mitad (48%) vive
en el condado de Miami-Dade, en Florida.
Y precisamente en ese condado se concentran las poblaciones más grandes
que provienen de Colombia, Honduras y Perú, mientras que los mexicanos,
salvadoreños y guatemaltecos están en su mayoría en Los Ángeles, en
California.
Una gran parte de los puertorriqueños y dominicanos se concentra en el
Bronx, Nueva York y los ecuatorianos en la zona de Queens, en la misma
ciudad.
Según el estudio, los encuestados describieron su nacionalidad tomando
en cuenta el origen de su familia o su lugar de nacimiento, aunque eso
no difiere con su estatus de ciudadanía.