FELIPE CARRILLO PUERTO, Q. Roo.- El logro de declarar al municipio de Felipe Carrillo Puerto como zona libre de transgénicos, misma que el Cabildo aprobó este jueves, es algo que esperamos repliquen otros municipios que también se verán afectados como José María Morelos, Bacalar y Lázaro Cárdenas, aseveró el presidente municipal, Sebastián Uc Yam,
quien también dijo, que los campesinos y apicultores de la zona maya
seguirán en la lucha para evitar que se lleve a cabo la siembra de soya
transgénica que concedió la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) a la empresa Monsanto.
Para
el munícipe, esta declaratoria era necesaria, pues advierten que las
afectaciones tanto a nivel de salud como productivo por la presencia de
transgénicos en la zona, dejarían a los campesinos en pobreza extrema,
así como también, dijo, se sumarán a las acciones emprendidas por
diversas Organizaciones No Gubernamentales (ONG) como Greenpeace y Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda) para anular el permiso otorgado a Monsanto.
"Tenemos
conocimiento que los organismos genéticamente modificados o
transgénicos afectarían la salud y rubros como la siembra y la
apicultura; hemos tomado la decisión en Cabildo porque no queremos
problemas, queremos vivir tranquilos y sin transgénicos; sí nos parece
bien seguir sumándonos a lo que están haciendo las organizaciones
ambientalistas, pero también creemos que esta decisión es la más válida;
creo que nos van a secundar otros municipios porque queremos un Quintana Roo libre de transgénicos", acotó.
Detalló
que en Felipe Carrillo Puerto la gente está dedicada al campo y a la
apicultura "cuando menos el 70% de la gente tiene sus apiarios, por lo
que perder el negocio de la miel, para nuestra pobre gente, sería
devastador", ya que, mencionó, la tierra a veces no produce el alimento
necesario, sobre todo por las sequías que se han presentado en los
últimos años, "pero nos salva la miel", que en este municipio significa
un negocio de exportación a Europa de más de 100 toneladas al año.
Por
su parte, la representante regional del Centro Mexicano de Derecho
Ambiental (Cemda), Alejandra Serrano Pavón, organización que apoya
jurídicamente el amparo contra el permiso de siembra de soya transgénica
en el estado, precisó que si bien la declaratoria del municipio de
Felipe Carrillo Puerto "es una excelente noticia que servirá de
referente para replicarla en otros municipios", no es retroactiva, por
lo que no tendrá efecto en el permiso otorgado por Sagarpa, "pero si
otros municipios hicieran lo mismo podría ayudar a que la sentencia por
el proceso de amparo sea favorable, pues les dice a las autoridades que
la gente no quiere transgénicos en la zona".
El pasado lunes
Novedades de Quintana Roo publicó un reportaje en el que se detalló la
afectación a más de cuatro mil familias que se dedican a la apicultura y
una pérdida de más de 70 millones de pesos a las arcas del estado si se
lleva a cabo la siembra de soya transgénica en Quintana Roo, pues
aunque el permiso a la transnacional Monsanto es para 253 mil hectáreas
en toda la Península, Yucatán y Campeche, ya lograron un amparo para evitar dicha siembra; en este mismo reportaje algunas asociaciones como el Colegio de la Frontera Sur (Ecosur)
explica, de acuerdo con diversos estudios, la exposición al glifosato,
herbicida que se utilizaría en la mencionada siembra, está relacionado
con enfermedades como cáncer y malformaciones genéticas.