CANCÚN, Q.Roo.- El Ayuntamiento de Benito Juárez (Cancún) anunció que podría solicitar una nueva línea de financiamiento con Nacional Financiera (Nafin) en
la modalidad de crédito a cadenas productivas para enfrentar sus
compromisos con proveedores, informa El Economista en su portal web.
Apenas hace unos meses, el presidente del municipio, Julián Ricalde Magaña, aseguró que, pese a los severos problemas financieros que atraviesa la alcaldía, no recurrirían a más endeudamiento bancario.
Ayer, el tesorero municipal, Leonel Galué Sauri,
aseguró que bajo este esquema la nueva línea de crédito no representa
una carga para las finanzas del ayuntamiento, "pues Nafin pone el
financiamiento a disposición del ayuntamiento, pero para que los
proveedores dispongan en tiempo y forma de sus pagos".
En
realidad -añadió-, los principales beneficiarios son los proveedores,
pues les da la oportunidad de obtener liquidez sobre sus cuentas por
cobrar, al operarse en factoraje sin necesidad de esperar la fecha de
vencimiento de los mismos.
La solicitud de la
nueva línea de crédito deberá ser aprobada por el cabildo. El Tesorero
anunció que en estos días elaborarán la propuesta para que pueda ser
estudiada por el cuerpo de regidores.
La última calificación de Fitch Ratings sobre Cancún fue de "BBB-". Destacó que en el ayuntamiento existe un deterioro significativo en la flexibilidad financiera.
En
dicho reporte de finales del 2011, externó que entre las principales
causas de esa calificación negativa están los altos y crecientes niveles
de gasto de operaciones, el elevado endeudamiento y las cifras de
ahorro interno, así como las inversiones limitadas.
Apenas a principios del 2012, el ayuntamiento sufrió la retención de sus participaciones federales por parte de la Secretaría de Hacienda a cuenta de un adeudo que el ayuntamiento tenía desde la década de los 90 con el Fideicomiso Fondo Nacional de Habitaciones Populares.
Tras varios meses de gestiones por parte del alcalde Julián Ricalde
Magaña, lograron reponer el monto de las retenciones a través de un
arreglo con la dependencia.
Durante ese proceso, Ricalde Magaña aseguró que no recurrirían a más deuda con bancos para hacer frente a los compromisos municipales. Incluso, manejó la posibilidad de vender terrenos para hacerse de recursos.