La comunidad científica está de
enhorabuena: las distintas investigaciones en torno a una posible vacuna
contra el SIDA están empezando a dar sus frutos.
Así lo expuso Rick King, vicepresidente de International AIDS Vaccine Initiative, ante los periodistas que acudieron a un taller previo a la cumbre, organizado en la Voz de América.
El científico explicó que las últimas pruebas de la posible vacuna han arrojado interesantes resultados.
Según el experto, las pruebas en Tailandia de 2009 mostraron que una
vacuna que ayude al sistema inmunológico del ser humano a detectar el
virus del VIH puede funcionar.
“Ahora mismo se están probando diferentes tipos de vacunas y estamos a
la espera de nuevos resultados clínicos. Hemos obtenido información del
modelo animal, que ahora se está testando de manera similar en las
personas”, explicó, para agregar que estas pruebas se llevarán a cabo
cerciorándose de que se refuercen los mecanismos de seguridad.
Cualquier vacuna, como explicó King, prepara al cuerpo humano para detectar un virus y bloquear el sistema inmunológico ante él.
La futura vacuna contra el SIDA se centraría en dos puntos de ataque: la
prevención de la infección y de la repetición o traspaso del virus a
otras células. La fórmula eficaz sería aquella que estimulase los
anticuerpos neutralizadores de estos fenómenos.
La ciencia se enfrenta ahora a tres retos para crear esta vacuna: la
gran diversidad de caras con las que se presenta el virus del VIH en
función de las diferencias genéticas alrededor del mundo, la alta
capacidad de mutación de la infección y el hecho de que “afecta a
células esenciales del sistema inmunológico”, según King.
Una década más
Aunque “hay mucho entusiasmo en la comunidad científica ahora mismo”,
según el especialista, una vacuna eficaz y segura a nivel global tardará
en confeccionarse otros diez años.
“Va a costar un tiempo. Pasarán más de dos años hasta que tengan lugar
nuevas pruebas. En cinco o seis años habremos probado cuatro o cinco
vacunas diferentes, y tendremos más confianza. Tenemos que ser pacientes
y persistentes”, explicó King, quien recordó, asi mismo, que durante
estos procesos también hay que tener en cuenta la dependencia de los
procesos regulatorios y de los recursos como el dinero y los
científicos.
El vicepresidente, que calculó que se invertirán en torno a $2000
millones de dólares en estas investigaciones, informó de que las
próximas pruebas probablemente tengan lugar en Sudáfrica, y que cinco
organismos distintos, incluidos el National Institute of Health y Gates
Fundation, trabajarán con estos propósitos.
“No tenemos aún una fecha exacta para el comienzo de las pruebas, porque
las características cambian en función de la población en la que se
teste”, aclaró.
La colaboración entre los distintos equipos investigadores es, para King, un asunto capital en el desarrollo del proceso.
"Se está creando, además, una red global de científicos muy talentosos.
El éxito requerirá de compromiso entre los sectores públicos, privados y
filantrópicos”, explicó.
La búsqueda de una cura contra el SIDA continúa, pero la comunidad
científica siente un “renovado optimismo”, según el científico. “Varias
vacunas están avanzando al mismo tiempo. Es muy pronto para tener una
ganadora, pero no hay duda de que la habrá”.